Patricio Rodríguez, tenista amateur, me invitó a participar junto con él de un entrenamiento de este lindo deporte, y a pasar una tarde observando lo maravilloso de este juego.

Era miércoles 5 de junio, salí de mis clases a las 11:50 y me dirigí automáticamente a mi casa para cambiarme y ponerme ropa deportiva. Un día anterior a este, me comuniqué con Patricio Rodríguez, quien ya conozco y entrevisté antes, le dije si podía ver alguno de sus entrenamientos o partidos, a lo que él me contesto: “Hola Pablo, claro que sí, nos encontramos en el club Terrazas a la 1 y si te animas, puedes entrenar algo con nosotros”, yo le respondí que muchas gracias y que llevaré ropa por si me animo.
Llegué al club con 10 minutos de anticipación a la hora citada, justo él también había llegado y me hizo pasar como su invitado. Bajando a las canchas, pude notar sus buenos ánimos y ansias por entrenar este deporte que tanto le gusta. Pensé en sentarme y no participar del entrenamiento para poder apreciarlo y tener alguna idea de qué escribir, pero me dije a mí mismo: “No podemos desaprovechar esta experiencia”, así que me junté con el grupo y nos pusimos a entrenar.
Al comienzo, fue un calentamiento de aproximadamente unos 20 minutos, en donde corrimos por la cancha, estiramos bien para prevenir algún tipo de calambre, y también, realizamos algunos movimientos con la raqueta. Pasado este tiempo, note que la mayoría de chicos tenía distintas técnicas para hacer movimientos, técnicas que me comentaban que aprendieron desde la academia, cuando tenían aproximadamente 8 años.
Patricio, quien siempre me acompañó y apoyó en el entrenamiento, realizó junto conmigo los ejercicios de técnicas. Aprendí cómo se hacía el saque, golpes de reverso, remates, entre otras cosas. Practicamos las técnicas alrededor de unos 20 minutos más. Pasado ese tiempo, nos dimos unos minutos para descansar, aproximadamente unos 5 minutos en donde tomamos un poco de agua y estirábamos.
Pasados esos 5 minutos, se jugó un mini torneo de todos contra todos, en lo personal no quería jugar porque sabía que iba a perder, pero terminé animándome y decidí participar de esta linda experiencia.
Como era obvio, terminé ultimo de este mini torneo, pero los chicos me felicitaron y me dijeron que lo hice bien para ser mi primera vez jugando al tenis, en lo personal, yo también pensé que lo hice muy bien.
El podio quedó de la siguiente manera: Pedro, quien también era uno de los chicos que jugó, quedo tercero en este juego que se realizó. Patricio quedo segundo del mini torneo y el primer lugar lo ganó una chica llamada Adriana, me comento que ella empezó a jugar aproximadamente desde los 6 ya que su padre también es tenista.
Este juego que realizamos duró aproximadamente unos 30 minutos, yo en lo personal terminé muy cansado. Gracias a esta experiencia pude descubrir lo difícil que es jugar al tenis, y no quiero imaginar el nivel y al nivel físico que debe tener un atleta profesional de este deporte. Saliendo de este entrenamiento completo que realizamos, Patricio me preguntó: “¿Qué te pareció todo esto?”, yo le respondí: “Fue bastante genial, un lindo y nuevo recuerdo que me llevo a casa, no está de más agradecerte por permitirme esto, por cierto.”
Patricio me dio un saludo con la mano, salimos del club aproximadamente a las 2 de la tarde, fuimos a comer algo por el parque Kennedy y me preguntó si deseaba volver, ya que iban a jugar los mayores y esos eran partidos bastante increíbles. Eran aproximadamente las 3 de la tarde, le respondí que sí, volvimos al club y ya estaban calentado algunos adultos en la pista, algo de lo que me percaté fue que, había aproximadamente unas 20 personas con nosotros, le pregunté a Patricio: “¿Este partido es importante?”, Patricio me respondió: “No, pero usualmente estos señores que vienen a jugar tienen un muy buen nivel.”, me quedé con cara de asombro y al instante empezó el encuentro.
Cada vez que se escuchaba el golpe, yo me quedaba con cara de asombro, como si estuviera observando un partido entre Federer y Nadal, era algo impresionante ver como jugaban estas personas a un nivel bastante impresionante y casi sin parar. Las personas que nos acompañaban aplaudían en cada punto, y como no hacerlo, era un lindo espectáculo que se estaba viendo en la pista.
El partido lo terminó ganando Stephen Smith, pude hablar con él unos minutos antes de que se retirara, me contó que era americano y está aquí en Perú por trabajo. Es un entrenador de menores de tenis allá en Estados Unidos y viene practicando este deporte desde los 5 años de edad. Llegó a Perú hace 3 años y le parece un lugar muy lindo, está viviendo cerca del Club Terrazas y siempre viene cuando tiene tiempo libre. Le pregunté si él había participado en algún evento o torneo antes, me comento que a los 17 estuvo cerca de ganar un inter escolar, pero perdió en la semifinal y ya no quiso participar en torneos, lo empezó a ver más como un hobby.
Stephen se despidió muy amable y yo volví con Patricio, me preguntó si me quedaría, pero lamentablemente era ya un poco tarde para mí, aproximadamente las 4:30 y decidí volver antes de que aparezca el terrible trafico limeño, le agradecí de nuevo por todo a Patricio y me despedí con un apretón de manos.
Caminando por las afueras del club, pensé en lo increíble que es este deporte y el porqué de que tanta gente lo siga, en lo personal, el tenis era un deporte que no me parecía tan genial, pero después de haberlo practicado y de empezar a verlo seguido, puedo decir que este deporte es tan maravilloso como ver una final de futbol o ver un partido de básquet.
