El tenista austríaco se impuso en 4 horas y 13 minutos de juego.

Dominic Thiem le puso fin a su extenso partido en Roland Garros contra el Novak Djokovic, número uno del mundo, imponiéndose por 6-2, 3-6, 7-5, 5-7 y 7-5. El duelo duro 4 horas y 13 minutos, que tuvieron dos interrupciones por lluvia pero en las que finalmente logró clasificar a la final por segundo año consecutivo.
«Fue un fantástico partido, uno de los más difíciles que he jugado en Roland Garros, es la primera vez que gano un partido a cinco sets aquí. Estaba aquí en semifinales contra quizá los tres mejores jugadores de todos los tiempos. Estar en la final es algo increíble para mí», dijo Thiem
Thiem y Djokovic jugaron por una hora y media de tenis el pasado viernes, hasta que el partido fue suspendido por la lluvia. Antes había parado unos diez minutos por el mismo motivo. El partido se pospuso para el sábado cuando empataban a un set y el austríaco dominaba el tercer parcial por 3-1.
El serbio (Dominic Thiem), que no había perdido un set en todo el torneo, estuvo incómodo en todo momento, incapaz de adaptarse a unas condiciones difíciles por el viento. Pero ‘Nole’ alargó el duelo quedándose con la cuarta manga y pareció crecer anímicamente. El austríaco no se desconectó del partido y se colocó 4-1 en el quinto set, en el que incluso dispuso de un quiebre para colocarse 5-1.
Después de que el serbio la salvara, el clima volvió a hacer una mala jugada, obligando a los tenistas a regresar una a los vestuarios. La interrupción se extendió por 70 minutos, Thiem ganaba 6-2, 3-6, 7-5, 5-7, 4-1 y estaban 40-40. Djokovic estaba otra vez contra las cuerdas. Incluso, en el décimo juego Thiem dispuso de dos bolas de partido pero no las aprovechó y permitió al serbio reengancharse al partido.
Thiem finalmente cerró la victoria, le negó la posibilidad a Djokovic de jugar su quinta final en París, y ahora volverá a jugar la final contra el español Rafael Nadal, que viene de eliminar a Roger Federer y se impuso el año pasado por 6-4, 6-3 y 6-2 para lograr su undécimo título en el Abierto de Francia.
«He gastado mucha energía mentalmente con tantas interrupciones. El año que viene será diferente porque habrá un techo. Cada vez que alguien se clasifica aquí para la final le toca jugar contra Rafa. Voy a darlo todo para intentar ganarle, tengo que recuperarme para hacerlo lo mejor posible», agregó el austríaco en la previa a jugar su segunda final de un Grand Slam.
