Nadal y Federer siguen haciendo soñara y pensar a todos que pueden conquistar el Roland Garros.

Lo que se vive en el frío París es un gran espectáculo, el complejo siempre está lleno de personas bien abrigadas, que se mueven muy rápido para coger el mejor sitio y hacer buenas fotos de los encuentros. Buscan ver de muy buena manera los partidos y también, conseguir los autógrafos de sus tenistas favoritos.
Así se mostraba el Roland Garros el día miércoles, y sobre la arcilla roja estaban el español Rafael Nadal y uno de los mejores de todos los tiempos, el suizo Roger Ferderer. Ambos consiguieron sin ningún problema la victoria y pasar a la tercera ronda en el segundo Gran Slam de la temporada.
Fue una jornada llena de emociones, si bien es cierto que lo más llamativo fueron estas grandes leyendas, también se pudo apreciar a lo mejor de esta “nueva generación”, que tienen todas las de alcanzar a las leyendas. Entre ellas se encontraba al griego Stefanos Tsitsipas, que tuvo que empeñarse para ganar el juego tras perder en el primer set contra el boliviano Hugo Dellien, también, pudimos apreciar la victoria del español Pablo Carreño sobre el australiano Alex de Minaur.
Entre tantas ilusiones, otros también las perdieron, ya que, la joven promesa chilena Christian Garín, perdió en segunda contra el ex campeón de Roland Garros, el suizo Stan Wawrinka. Sucedió lo mismo con dos jugadores locales que han perdido un poco el rumbo, Jo-Wilfred Tsonga y Richard Gasquet, los cuales fueron derrotados por el japonés Kei Nishikori y por el argentino Juan Ignacio Londero.
También se pudo apreciar el gran duelo argentino, que se dio entre Diego Schwartzman y Leonardo Mayer. El primer juego se suspendió después de haber jugado 2 horas y 40 minutos por la falta de luz natural.
El juego se reanudará el día jueves y se tiene mucha expectativa ya que ambos jugadores son bastante buenos.
