El británico ya no tiene molestias en la cadera.

Andy Murray, tenista británico, ha manifestado el pasado domingo que ya no tiene molestias en la cadera, después de someterse a una operación a principios de año, y que podría estar listo y llegar a competir en el próximo Wimbledon.
El británico, dos veces campeón del torneo de hierba, que además inauguró hoy el maratón de Londres, declaró que, a pesar de ya no tener dolencia ni inconvenientes en la cadera, aún no se encuentra en su máximo nivel para competir.
Aun así, se mantiene a la expectativa para «ver lo que pasa» y que, según el mismo tenista, no tiene la necesidad de volver tan pronto. Si bien su cuerpo está bien, Murray intentará volver al circuito profesional, lo que deja aún la puerta abierta para su regreso al All England Club el próximo mes de julio.
Como se puede recordar por los problemas físicos, debido a la lesión en la cadera, le hizo tomar una decisión y esto lo había llevado a declarar al comienzo del pasado Abierto de Australia, último torneo que disputó, tenía intenciones de retirarse este año, previsiblemente tras el encuentro del Slam en Londres.
El tenista escoces en su momento explicó que los dolores de cadera, que llevaba arrastrado desde hace dos años, no le han permitido recuperar su máximo nivel, que alcanzó a finales de 2016, cuando llegó a ser el número uno del mundo.
Andy Murray, de 31 años, hasta la fecha, es dueño de un total de 45 títulos individuales, entre los más destacados dos Wimbledon (2013 y 2016), un Abierto de Estados Unidos (2012). Además de eso, fue campeón de las Finales ATP (2016) y se mantiene como vigente bicampeón y ganador de dos medallas olímpicas de oro (Londres 2012 y Río 2016)
