Nadal y Lennard jugaron este viernes en un partido bastante fuerte para ambos tenistas por el pase a las semifinales del Abierto de Barcelona.

Nadal, quien es el puesto 2 en el ranking mundial, arrancó a todo motor rompiendo el saque de su rival en el cuarto juego y colocándose 4 – 1. Sin embargo, Struff, tenista alemán número 51 de la ATP, demostró el por qué es un rival digno de Nadal, el alemán ha vencido a dos cabezas de serie como lo son el belga David Goffin y el griego Stefanos Tsitsipas.
El titan germano que mide 1,96 metros, aprovechó su potente servicio que es una de sus mejores armas para dominar el juego, subir con frecuencia a la red y no darle chance de ritmo a Nadal en el intercambio, lo cual, lo obligó a cometer varios errores desde el fondo. En un abrir y cerrar de ojos, el partido se puso en un empate de 5 – 5, el once veces campeón del Godó tuvo que subir su nivel para resolver el primer parcial 7 – 5, con un “break” en blanco en el último juego.
El español conectó buenos golpes ganadores que celebro con bastante emoción, necesitó cincuenta minutos para llevarse la primera, y la segunda lo resultaría más fácil. Struff, quien el día jueves cumplió 29 años y se enfrentó por primera vez en su carrera al apodado “rey de la tierra”, no se acobardo y mantuvo sus potentes saques con autoridad hasta llegar al 4 – 3.
En ese momento, Nadal tuvo dos bolas para quebrarlo, pero el alemán las salvó y empezó a jugar de un modo más agresivo. Su siguiente juego lo mantuvo con el saque hasta poner el partido a 5 – 5. Sin embargo, el final del segundo set lo tuvo del mismo modo que el primero. El español ganó su saque y rompió al alemán con un último derechazo en una carrera que iba de fuera a adentro que llego a tocar por a la línea.
Nadal llego a culminar el encuentro con un 7 – 5 y lo festejó con puño en alto, como si acabara de ganar otro Godó. Le quedan dos partidos para conseguirlo.
Este sábado buscara una plaza en su duodécimo final en Barcelona ante el ganador del duelo entre el austríaco Dominic Thiem y el argentino Guido Pella.
