Rafa supera a su amigo y compatriota Ferrer por los octavos de final del Godó 2019.
Rafael Nadal consiguió el pase a cuartos de final del Godó tras imponerse a David Ferrer (6-3, 6-3) en su despedida del torneo. El nacido en Mallorca venciò a su paisano en un duelo interrumpido por la lluvia al minuto 55.
»Ferru», cuatro veces finalista en la capital catalana, fue derrotado en todas sus finales frente a Nadal. Asimismo, presencio su despedida ante su ‘bestia negra’, y ahora solo le queda la capital española como última parada antes de colgar la raqueta.
El valenciano puso punto y final a su penúltimo juego tras casi dos horas de partido. Lo hizo como sólo sabe hacerlo: dando pelea a su rival. No daba los balones por perdido. Corrió de lado a lado cuando Nadal le obligó a hacerlo. Jugó suelto, atrevido, sin nada que perder. Regaló a la afición golpes ganadores y dejadas inalcanzables incluso para el mismísimo Nadal, amigo y verdugo a la vez. Sin embargo, no pudo evitar la derrota y fue eliminando en octavos de final.
Nadal es el responsable de que el »Gladiador» no tenga tantos títulos en su palmares. El popular “Matador”tiene mucha culpa de que ‘Ferru’ sea quien es por la exigencia a la que han elevado este deporte tanto el manacorense como Federer y Djokovic. 27 títulos ATP no pueden ocultarse tras estas tres leyendas. Tampoco las cuatro finales perdidas en el Godó, precisamente ante Rafa, como la final de Roland Garros del 2013.
El partido fue interrumpido por la lluvia
El tiempo inestable dejó la pista muy pesada para los competidores, lo que hacía prever un partido largo, con intercambios largos sin que ninguno de los dos abdicara a la primera de cambio. Estaban tan concentrados en el encuentro que el juez de silla tuvo que alertarles dos veces que debían repetir un punto. Sigue lejos Nadal de lo que tiene acostumbrado al graderío del Tenis Barcelona, aunque este jueves recuperó terreno. Aun así, es difícil lucirse cuando en el otro lado de la pista está el alicantino, insistente como pocos. Un incordio aun a sus 37 años. Hasta dos veces tuvo que detenerse el choque debido a la lluvia.
Antes del partido, Ferrer señaló que poder jugar contra Rafa Nadal era un regalo para el, ya que, iba a ser una gran oportunidad para su retiro semanas después.
